Una organización social con la que trabajamos hace tiempo decidió dejar Gmail y migrar todas sus cuentas a un servidor de correo libre autogestionado. Aquí compartimos cómo fue el proceso, porque puede ser útil para otras colectivas que estén pensando lo mismo.
El punto de partida
- 30 cuentas activas repartidas entre coordinación, áreas de trabajo y voluntariado
- Más de dos años de correos que no se podían perder
- Cero conocimiento técnico previo del equipo sobre cómo funciona el correo
Qué usamos
Montamos un servidor con Mailu sobre infraestructura propia, con webmail Roundcube y configuración para clientes móviles. Para la migración usamos imapsync corriendo de noche durante una semana, transfiriendo carpetas sin tocar los originales hasta verificar todo.
Lo más difícil no fue lo técnico
Lo realmente complejo fue acompañar el cambio cultural: reaprender flujos, configurar dispositivos personales, atender las dudas de cada persona. Hicimos tres sesiones de acompañamiento y dejamos un manual escrito por nosotras junto al equipo.
Resultado
Hoy la organización gestiona su correo con autonomía total, sin dependencia de Google, con sus datos en infraestructura ética y un costo mensual sustancialmente menor.
“Nunca pensé que dejar Gmail fuera posible. Hoy ya no puedo imaginar volver.”
— Coordinadora de la organización